martes, 6 de marzo de 2012

Castillo





El castillo parece abandonado. 
Las torres medio derruidas y el puente de entrada hundido. 
Las manos, que con paciencia lo levantaron, se han marchado. 
El agua, que va y viene, lo deteriora 
dejando entrever el paso del tiempo 
que actúa implacable y severo. 
¿Por qué levantar castillos de arena? 
¿No es más fácil vivir la realidad? 
Quizás sí. 
Seguro que es esto lo que hay que hacer. 
Mañana regresaré a la playa y seré otra vez 
el señor de un nuevo castillo, 
un castillo de arena hecho con sueños e ilusiones. 


15 de julio de 2010

No hay comentarios: