sábado, 26 de abril de 2008

Es Navidad y no tengo calcetines

¿Quién eres?
¿Qué quieres de mí?
Contesta.

Es Navidad y no tengo calcetines.

Ah...
Entiendo...
Creo...
O...
Quizás no, no te entiendo.
¿Qué quieres decir exactamente?

Es igual.
Puedes entender lo que quieras.
O puedes no entender nada.

Pero...
¿Qué es eso de los calcetines?
No sé a qué viene.
¡Explícate!

Si te dijera:
Tengo un agujero en el calcetín,
¿lo entenderías?

No...

Entonces no le des más vueltas.

Pero sigo sin saber quién eres.
Y tampoco sé que quieres.

Es fácil:
soy aquel que no tiene calcetines.
Aunque es Navidad.


13 de diciembre de 2007

Me tienes un poco olvidado

Hoy te escribo para decirte que no tienes razón. Todavía resuena a mi mente tu afirmación: me tienes un poco olvidado. Todavía veo tú cara dónde se podía leer que lo decías de corazón, donde se veía reflejada tú verdad. Sé que lo decías convencido. Pero eso no es cierto. Lo digo también de corazón, como tú. ¿Cómo podría olvidarte? ¿Cómo dejar en el olvido todo lo que hemos pasado juntos? ¿Cómo dejar de lado los sentimientos? ¿Cómo? Imposible. Quizás sí que no nos vemos tan a menudo. Quizás pasan los días, las semanas e, incluso, alguna vez, algunos meses. Pero no te olvido. Estás presente dentro de mi corazón. Estás presente siempre, día a día. Por esto no digas que te tengo olvidado. No me lo digas.


6 de diciembre de 2007

domingo, 6 de abril de 2008

Cuando el arte se convierte en arte





La tela blanca…
Mira de lejos.
Mira como si viera algo.
Pero la tela es blanca.
Se enfunda dentro de una camisa vieja.
Abre la maleta de madera.
Saca los pinceles, los tubos de pintura...
Mira de nuevo.
La tela sigue blanca.
Sube a la escalera.
Moja el pincel suavemente, en azul.
Y el arte se convierte en arte.
Las pinceladas se suceden la una tras la otra.
El blanco deja de ser blanco.
El arte se convierte en arte.
Y mi mirada,
admiración.

Un tomb pel món: Turkia 2006


El Valle de Göreme, en la Capadòcia.
Cuna de las primeras comunidades cristianas.

No tropieces con las alcachofas

Andaban a oscuras por aquel largo pasillo. Sabían que no tenían la posibilidad de prender la luz porque aquello los delataría. Pero también sabían dónde estaban, por dónde pasaban. Lo habían recorrido muchas veces con luz: un pasillo inacabable, con puertas a ambos lados, nada más.

- Vigila, no tropieces con las alcachofas - murmuró su compañero de aventuras.

- ¿Qué dices? - preguntó.

- Qué vigiles, qué podrías tropezarte con las alcachofas - repitió.

¿Pero qué estaba diciendo? ¿Alcachofas? Aquel pasillo estaba totalmente vacío, no había peligro de tropezarse con nada. Pensó en la advertencia de su compañero.

- Tranquilo, las tengo localizadas las alcachofas - dijo sin levantar la voz - Espero que no nos ataque ningún mamut hambriento - añadió.

- Seguro que si está hambriento se comerá primero las alcachofas.

Y poco a poco siguieron atravesando la oscuridad que los rodeaba por todas partes.


29 de noviembre de 2007

Aquellas palabras

Siempre te pienso.

Aquellas palabras
restarán siempre en la mente,
grabadas en el alma,
en lo más profundo del ser,
como un preciado tesoro,
como una declaración de amor,
como una declaración de fidelidad,
como testigo de un tiempo de felicidad,
de una mirada cautivadora,
de una sonrisa llena de vida,
de muchas palabras,
de sentimientos.

Siempre te pienso.

Siempre.


22 de noviembre de 2007

Todos vivimos acojonados

Realmente todos vivimos acojonados. Cuando las cosas no van bien nos angustiamos por todo aquello que pasa, por lo que no tenemos, por no saber que nos traerá el futuro. Acojonados porque no eres quien querrías ser, porque no haces lo que querrías o porque no tienes lo que querrías.

Y cuando eres quien quieres, haces lo que quieres y tienes lo que quieres, te acojonas con la posibilidad de perderlo todo. Y quien diga que nunca piensa en esto, miente. En algún momento seguro que ha sopesado la posibilidad y se ha sentido acojonado.


15 de noviembre de 2007

La tierra mágica

Los caballos alados remontaron el vuelo por encima de sus cabezas. Centenares de pequeños seres con aspecto humano y cola de ratón levantaron a la vez sus minúsculos brazos en un gesto de despedida. Desde arriba podía apreciar el río de aguas rojas que atravesaba la Tierra Mágica, las montañas de tierra violácea recubiertas de extrañas plantas que primero daban frutos y después flores, las gigantescas casas en ruinas dónde supuestamente habían vivido en otros tiempos los gigantes que habían creado aquel mundo. Parecía como si volara por encima de un sueño. Cerró los ojos fuertemente esperando que al abrirlos todo aquello desaparecería. Pero no. Al hacerlo todo seguía allí. Su mano quiso encontrar otras evidencias que corroboraran la realidad: una corona dorada rodeaba su cabeza y una larga espada con incrustaciones de piedras preciosas colgaba de su cinturón. El joven príncipe se rindió a todas estas evidencias y disfrutó del paisaje que se extendía por debajo de él.

8 de noviembre de 2007

Que sepas

Que sepas que sólo tú lo sabes.
Que sepas que esto es entre tú y yo,
nadie más.
Que sepas que estoy decidido.
Que sepas que quiero llegar al final,
contigo.
Que sepas que esto es cosa de dos.
Que sepas que siempre seremos dos.
Siempre dos.
Tú y yo.

1 de noviembre de 2007

Me toca a mí

Los niños corrían descontrolados de una banda a la otra. Parecían poseídos por alguna clase de espíritu maligno. Sus gritos penetraban como si fueran puntiagudas lanzas por los oídos y parecían perforar el cerebro hasta atravesarlo completamente. La fatiga sólo mermaba las fuerzas del pobre chico que luchaba por mantener la pelota en su poder. ¿Es que quizás aquella pandilla de monstruos estaban vacunados contra el cansancio? Su grito de guerra seguía resonando por todo:

- ¡Me toca a mí, me toca a mí!

Finalmente el chico se dio por vencido y envió la pelota, con las pocas fuerzas que le quedaban, lo más lejos que pudo. Y los niños, al igual que un lobo hambriento, se lanzaron a una lucha enloquecida por conseguir el preciado tesoro.

* Basado en un hecho real...


25 de octubre de 2007

Una oportunidad

- ¿Qué necesitas? Di, ¿qué quieres?

El chico bajó la mirada mientras un rubor incontrolable invadía sus mejillas. Sintió una necesidad imperiosa de ir al lavabo. Siempre le pasaba igual: cuando vivía una situación que lo superaba le venían ganas de hacer pipí. Su pensamiento se concentró exclusivamente en intentar retener las ganas. Tenía que aguantar hasta que acabara el discurso que lo conminaba a expresar sus necesidades.

- Ir a mear – pensó – Eso es el que necesito.

Las piernas empezaron a hacer movimientos destinados a evitar el desastre. Instintivamente las manos viajaron hasta la entrepierna. Haciendo presión allí bajo conseguía resistir más rato. Y la voz seguía hablando y hablando. Ya era incapaz de descifrar lo que decía. En la mente sólo resonaba su propia voz diciendo: aguanta, aguanta, aguanta... Cerró los ojos, como si así pudiera hacer más fuerza, y al abrirlos unas lágrimas, provocadas por esta fuerza, se deslizaron por su rostro.

- No llores ahora, que ya no eres un niño.
- Si no lloro...
- Tan sólo te pido que hables, que digas lo que te pasa. Tienes una nueva oportunidad para expresar tus necesidades
.

Expresarse, esto es lo que debía hacer.

- ¿Expresar? ¿Eso es lo que quieres? – pensó – muy bien, tú lo has querido.

Y esto hizo, expresarse.

- ¡Quiero mear!

Y a la vez que el grito desesperado salía de su garganta, las piernas iniciaban la carrera, también desesperada, para aliviar la presión que sentía a su interior.

18 de octubre de 2007

¿Hay que ponerse?

¿Realmente vale la pena hacerlo? ¿Quieres decir que hay que ponerse? Yo creo que no hay nada que hacer. Es imposible encontrar una salida. Mejor nos quedamos aquí, sentados, y esperamos a que lleguen.

Esperar... siempre esperar.

¿Realmente vale la pena hacerlo? ¿Quieres decir que hay que ponerse? ¡Claro que sí! Seguro que encontraremos la salida y cuando estemos fuera, esperaremos a que lleguen.

Esperar... siempre esperar.

¿Realmente vale la pena hacerlo? ¿Quieres decir que hay que ponerse? Hagamos lo que hagamos, tanto si esperamos como si vamos, el resultado será el mismo: esperar. Por lo tanto, que cada cual haga lo que crea conveniente. Y al final, unos dentro y otros fuera, esperaremos.

Esperar... siempre esperar.


11 de octubre de 2007

Algo cae

Algo cae.
No lo puedes evitar.
Te lanzas a una carrera inútil.
Das un salto imposible.
Gritas.
Te estiras todo lo que puedes
en un intento final de salvar la situación.
Pero no llegas.
El fatal desenlace se consuma.
Los huevos ha rodado imparables
cayendo apresuradamente al vacío
y estrellándose contra el suelo.
La tragedia te rodea,
se apodera de ti:
te has quedado sin cena.

4 de octubre de 2007

Llegarán cambios

Como cada mañana sale precipitado de su habitación para llegar el primero al baño. Cierra la puerta con pestillo y una leve sonrisa se dibuja en sus labios: ha vuelto a ganar. Se quita el pijama, también apresuradamente, quedándose sólo con unos calzoncillos blancos con rallitas. También tiene unos rojos, unos azules y unos verdes. Todos con rallitas: a su madre le deben gustar las rallitas. Se observa en el gran espejo. Lo hace detenidamente. Mira su torso, levanta el brazo para verse la axila, después las piernas... Se acerca para observarse más de cerca la cara. Finalmente y muy lentamente, como si esperara una sorpresa, se baja los calzoncillos quedando completamente desnudo y observando así la intimidad que escondían. No hay novedades. Y mientras se vuelve a vestir resignado, piensa en las palabras que le dijo su padre aquel día: hijo mío, llegarán cambios, verás como tu cuerpo se transforma para dejar de ser niño y convertirte en el hombre que serás.

27 de septiembre de 2007

Quizás piensas

Quizás piensas
que siempre digo las mismas palabras.
Quizás piensas
que repito mi canción
una y otra vez.
Quizás lo piensas.

Y tienes razón,
así es.

Pero cada vez que digo “te amo”
es “un te amo” nuevo,
diferente del anterior.

Cuando hablo de tu mirada
es de una que es nueva,
es porque me has mirado de nuevo.

Cuando recuerdo los momentos vividos
lo hago con un nuevo deseo,
con una ambición renovada,
con el pensamiento
puesto en la próxima vez
que viviremos juntos.

Sí, quizás son las mismas palabras
pero a la vez también son diferentes.

20 de septiembre de 2007

viernes, 14 de marzo de 2008

Otra vez insistes

Debo decírtelo.
Si no lo hago, reviento.
Debo decirte lo que pienso:
no estoy de acuerdo.
Seguro que tú dirás: ¡otra vez insistes!
Y tendrás razón.
insisto.
Lo haré las veces que sea necesario.
Una o mil.
¿De eso se trata, no?
Es lo que querías,
que dijera las cosas claras,
que dijera las cosas por su nombre.
¿Es que quizás has cambiado de opinión?
¿Te molesta escuchar
una verdad diferente a la tuya?
¿Quieres que sea hipócrita?
¿Quieres que te dé la razón?
Puedo hacerlo.
Pero no me sentiré bien.
Y tú tampoco.
Entonces, ¿qué hacemos?
¿Qué hago?
¿Sigo?
Sigo:
No estoy de acuerdo.


13 de septiembre de 2007

Puta mierda

PUTA MIERDA, espectáculo teatral en un solo acto para dos actores experimentados.

(Comedor de una casa. Elegante y sobrio. Una mujer aparece por un lateral y se sienta en el sofá. Coge una revista del corazón y se pone a hojearla. Habla en voz alta para que su interlocutor, que no está en escena, la escuche)

MUJER: ¿Has visto esto? A Leticia se le ha terminado la baja por maternidad.

HOMBRE: (en off y gritando) ¡Puta mierda!

MUJER: Hombre, no hay por lo tanto. Es una mujer como cualquier otra y también tiene derecho a la baja por maternidad. Mira que hacer de princesa debe de ser muy estresante.

HOMBRE: (en off y gritando más) ¡Ah!

MUJER: Si que te coge fuerte. Ya sé que a ti esto de la monarquía no te va mucho, pero yo creo que la familia “real” está muy bien. Muy campechanos todos.

HOMBRE: (en off y gritando desesperado) ¡¡¡Mierda, mierda, mierda!!!

MUJER: (contrariada) ¡Ya basta!

(Aparece el hombre medio encogido y con las manos en la entrepierna)

HOMBRE: (hablando entre dientes) Me he pillado un huevo con la cremallera...

MUJER: (Sin levantar los ojos de la revista) Eso te pasa por republicano.


14 de septiembre de 2007

domingo, 16 de septiembre de 2007

Alrededor del mundo: London 2005

Frente al parlamento inglés, con el Big Ben. London, septiembre de 2005

El misterioso caso de la llamada fantasma

Las investigaciones del denominado popularmente como “el misterioso caso de la llamada fantasma” siguen desconcertando a los detectives encargados del esclarecimiento de los hechos. Nada han podido averiguar sobre la identidad de la persona que realizó la llamada que alertó a la policía de todo lo que sucedería en los días posteriores al aviso. Tampoco han sido efectivos en encontrar evidencias sobre la realidad de las amenazas, si es que las podemos denominar así. Incluso hay quien se atreve a decir que todo es un montaje para distraer a la opinión pública de otras cuestiones más importantes y que en realidad nunca existió la mencionada llamada telefónica. La realidad es que la población está en alerta constante. Nadie quiere perderse el anunciado momento. Esperan que se produzca algo que a ojos de los más escépticos sería inverosímil. Nada indica que se deba producir nada pero tampoco que no se deba producir. Restaremos a la espera de nuevos acontecimientos y quizás de una nueva llamada fantasma.

30 de agosto de 2007

martes, 11 de septiembre de 2007

Bajo las piedras milenarias

Camino sin destino.
Recorro las calles.
El azar es quien me guía.
Me detengo y levanto la mirada.
El enorme edificio me contempla silencioso.
La puerta está abierta.
Entro.
El silencio llena el espacio.
Ojos de yeso vigilan con mirada fija.
El olor a cera quemada se mezcla
con el perfume del incienso.
Me siento sobre la madera vieja
De un banco desgastado.
Observo el lugar como he hecho tantas otras veces.
Siempre es diferente.
Siempre es la primera vez.
Bajo las piedras milenarias cierro los ojos.
Respiro profundamente.
Pienso en silencio.
Pienso en ti.
Ruego por ti.
Abro los ojos y la mirada se dirige a la cruz.
Miro el cuerpo torturado que se muestra al mundo.
Parece que Él también me mira.
Cierro de nuevo los ojos.
Pienso en silencio.
Pienso en ti.
Ruego por ti.

23 de agosto de 2007