Di una palabra.
Di la palabra.
La palabra que quiero escuchar.
La palabra deseada.
Palabra mágica.
Palabra.
¡Habla!
¡Debo oírla!
¡Necesito escucharla!
Es vital....
como el agua.
¿La dices, por favor?
Silencio...
Cuando la voz se pierde...
no hay palabras,
no hay palabras.
Ni siquiera la palabra,
ni siquiera la palabra.
¿No puedes decirla?
¿No tienes voz?
Sonríe-me pues.
La palabra resonará,
igualmente,
en lo más profundo de mi ser
27 de diciembre de 2006
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