ODA A UN “CHUPETÓN”
Apareces en mi cuello,
morado en medio de rosado.
¿Cómo se puede disimular?
¿Maquillaje quizás?
Automáticamente:
¡interrogatorio de la gente!
- ¿Qué es esto? *
- No lo sé. ¿Me ha salido algo?
- ¿Cómo te lo has hecho? *
- Me debo haber dado un golpe...
- ¿Quién te lo ha hecho? *
- ¿Pero qué dices? ¡Me ha salido de golpe!
Y sea de golpe o de golpe,
allá sigue él,
testigo silencioso.
Una historia de amor.
Una noche de pasión.
¿Venganza?
Sueños de...
¿De quién?
Recuerdos de adolescencia.
¿Dónde están aquellos años?
Deseos, anhelos.
Quizás,
¿un golpe de suerte?
Y durante días persistes,
no te borras,
en el cuello sigues.
Recuerdo de una noche,
de una tarde
o de una mañana.
De un sofá,
una cama
o cualquier rincón.
Testigo silencioso.
* dicho en tono burlón y, evidentemente, con segundas intenciones...
19 de octubre de 2006
No hay comentarios:
Publicar un comentario