Una habitación.
Una cama ancha y confortable.
La noche.
Un cuerpo a tu lado.
Desnudo.
Ojos penetrantes.
Miradas que atraviesan el alma.
Por siempre jamás.
Tus dedos acariciando su piel.
Excitante... ¿erótico?
Unos labios que piden a gritos un beso.
Un beso.
Cuerpos que se mezclan.
Locura.
Noche eterna.
Reflejo de luna penetrando por la ventana.
¿Sueño o realidad?
No te hagas ilusiones:
¡no es la luz de la luna!
¡Es la farola de la calle!
21 de septiembre de 2006
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